domingo, 24 de febrero de 2013

2º ESO: La narración

A lo largo de este mes de febrero, y tras acabar con la poesía, hemos estado dedicando muchas horas a un nuevo género literario, a saber, la narración, que es aquel tipo de texto que nos cuenta una historia con unos personajes en un espacio y tiempo determinados. Y en esta entrada os voy a resumir todo lo que hemos visto sobre este asunto, tanto sus elementos como sus rasgos lingüísticos o sus clases. ¡Vamos allá!

1.- ¿Cuántos tipos de narraciones hay?

Os acordáis de estos dos vídeos, ¿verdad?

 



En ambos casos, se nos ha contado una historia con unos personajes (Teseo, los jugadores del Partizán) en un espacio (Creta, Fuenlabrada) y un tiempo (la Antigüedad, los años 90) determinados. Es decir, los dos son narraciones. Sin embargo, no son exactamente iguales, ¿no es cierto? A fin de cuentas, en el primero vídeo nos hablan de un monstruo mitológico, que no puede existir en la realidad (el minotauro); mientras que, en el segundo, todo lo que se nos cuenta pasó de verdad en nuestro mundo. Además, el segundo vídeo persigue, más que nada, informar; por el contrario, el primero busca entretener al espectador.

Teniendo en cuenta estas diferencias, podemos afirmar que existen dos tipos de narraciones:

A) La literaria, que es aquella que se basa en hechos ficticios o imaginarios y cuyo objetivo es, fundamentalmente, entretener.

B) La periodística, que es aquella que narra sucesos reales, con el objetivo de informar.

2.- ¿Qué elementos tiene un texto narrativo? 

* El espacio: el lugar en el que tienen lugar los hechos que nos están contando. Puede ser real, imaginario... Por ejemplo, El Quijote tiene lugar en Castilla (sitio real); Las Crónicas de Narnia, en Narnia (imaginario)... 


* El tiempo: cuándo ocurren los acontecimientos que nos narran en el texto. Aquí debemos estar pendientes de la época histórica (o tiempo externo) en la que suceden los hechos (por ejemplo, El sol no se detiene tiene lugar en la Prehistoria; las aventuras de Sherlock Holmes, en el siglo XIX); y del tiempo de la historia (o tiempo interno), es decir, de la cantidad de tiempo que pasa entre el comienzo y el final de dicho relato (por ejemplo, en El Señor de los Anillos, el viaje de Frodo para destruir el anillo dura dos años).

* Los personajes: que pueden ser principales (los que llevan el peso de los acontecimientos, como Frodo, Don Quijote, los hermanos Pevensie...) o secundarios (tienen menos importancia en el relato, aunque participen en él). Los principales, a su vez, pueden ser protagonistas o antagonistas (el que se opone al protagonista e intenta impedir que logre sus propósitos). Del mismo modo, no olvidéis que, según su desarrollo, los personajes pueden ser planos (se mantienen igual a lo largo de la historia, sin apenas sufrir cambios) o redondos (los sucesos que viven altera su forma de ver la vida o de pensar casi por completo).


* La estructura: aquí distinguimos el planteamiento (donde se presentan los acontecimientos y los personajes), el nudo(donde se van desarrollando los hechos) y el desenlace (el final, cómo concluye la historia). Por ejemplo, en El Hobbit, el planteamiento estaría conformado por cómo Bilbo Bolsón conoce a Gandalf y los enanos y emprende con ellos una aventura que él no deseaba vivir; compondrían el nudo todas las diferentes peripecias que va viviendo Bilbo en su viaje (los trolls, las arañas, la huida del reino de los elfos, el encuentro con Smaug...); y, en el desenlace, vemos cómo Bilbo regresa a casa sano y salvo, transformado en un hobbit nuevo, más valiente y sabio.

* El narrador: la persona que nos cuenta los hechos del relato. El narrador puede relatarnos la historia en primera o en tercera persona (también existe el de 2ª persona, pero es menos habitual). El narrador en primera persona puede ser el mismo protagonista de la historia, o bien cualquier otro personaje (el antagonista, un secundario); el narrador en tercera persona, por su parte, puede ser omnisciente (lo sabe todo: lo que está ocurriendo en el presente, lo que pasará en el futuro, los secretos de cada personaje, lo que sienten y piensan...) u objetivo (el narrador sólo sabe lo que está pasando en el presente; no tiene ni idea de lo que vendrá después, ni de lo que piensan o sienten los diferentes personajes).


3.- ¿Cuáles son los elementos lingüísticos de una narración?

A) Abundancia de descripciones, tanto de personajes como de paisajes. En las literarias, son más habituales las subjetivas, mientras que, en las periodísticas, las objetivas suelen estar más presentes.

B) Verbos de todo tipo: de acción, pensamiento, habla, estado...

C) Conectores discursivos, que podéis encontrar en esta entrada.

D) Diálogos, tanto en estilo directo (aquel que representa las palabras exactas dichas por el personaje) como indirecto (aquel que muestra una interpretación de las palabras del personaje). Como sé que este apartado os cuesta un poco más, voy a pararme unos segundos a explicar en qué consiste cada estilo y cómo se pasa del primero al segundo. Veamos estos ejemplos:

Homer afirmó: "Voy a matar a Moe"

Bart dijo al director Skinner: "Multiplíquese por cero"

En estos dos casos, las intervenciones de los personajes se han introducido con un estilo directo. ¿Cómo me doy cuenta de que el estilo es el directo? Muy fácil:

1) Porque aparecen los dos puntos.

2) Porque las palabras del personaje van entre comillas.

Por el contrario, si hubiésemos empleado el estilo indirecto, las intervenciones serían de esta otra manera:

Homer afirmó que iba a matar a Moe.

Bart dijo al director Skinner que se multiplicase por cero.

Como podéis apreciar, los dos puntos y las comillas han desaparecido, quedando introducidas las palabras del personaje por "que" (a veces puede ir la conjunción si). Cuando esto ocurre, decimos que hemos empleado el estilo indirecto.

Y ahora viene el quid de la cuestión: ¿cómo convierto un diálogo en estilo directo en otro de estilo indirecto? Vamos a verlo paso a paso:

1) Cojamos una frase cualquiera en estilo directo, como, por ejemplo:

Homer comentó a Dios: "Trabajo duro y quiero a mis hijos".

2) De entrada, vamos a quitarle a esta frase los dos puntos y las comillas, puesto que estos signos no aparecen en el estilo indirecto. De esta forma, la frase quedaría así:

Homer comentó a Dios Trabajo duro y quiero a mis hijos.

3) A continuación, añadimos "que" entre el verbo de comunicación o habla (comentar) y las palabras de Homer:

Homer comentó a Dios que trabajo duro y quiero a mis hijos.

4) ¿Os dais cuenta de que el verbo de comunicación (comentar) está en tercera persona y el resto en primera? Bien, pues para que la frase no suene demasiado rara, pasamos todos los verbos a tercera persona:

Homer comentó a Dios que trabaja duro y quiere a mis hijos. 

5) Acto seguido, hacemos lo mismo con aquellos pronombres (yo, nosotros, mí, mío, nuestro) y determinantes (mi, mis, nuestro, nuestros) que estén en primera persona:

Homer comentó a Dios que trabaja duro y quiere a sus hijos.

6) Y, de esta manera, ya tendremos nuestra oración pasada de estilo directo a indirecto. Con todo, en ocasiones es posible que también tengamos que alterar el tiempo del verbo, y no sólo su persona. Si eso ocurriera, lo único que hay que hacer es cambiar dicho tiempo SIEMPRE a su pasado correspondiente. Veámoslo más claro en los siguientes ejemplos:

Lisa comentó: "Amo a los animales".

Lisa comentó que amaba a los animales.

Homer aseguró: "Me compraré esa caravana".

Homer aseguró que se compraría esa caravana.

Como podéis ver, en la primera frase el verbo, que, en estilo directo, estaba en presente y en primera persona, ha pasado a conjugarse en tercera persona y en pretérito imperfecto en estilo indirecto. Por su parte, en la tercera oración, el verbo, conjugado en futuro simple y en primera persona, ha pasado a condicional y tercera persona.

Para que lo tengáis todavía más claro, si necesitáis cambiar el tiempo de un verbo al pasar del estilo directo al indirecto, seguid las siguientes reglas:
  1. Presente de indicativo cambia a pretérito imperfecto de indicativo.
  2. Pretérito perfecto compuesto de indicativo cambia a pretérito pluscuamperfecto.
  3. El pretérito imperfecto de indicativo no cambia.
  4. El pretérito perfecto simple cambia a pretérito pluscuamperfecto.
  5. El pretérito pluscuamperfecto no cambia.
  6. El futuro simple de indicativo cambia a condicional.
  7. Los condicionales simple y perfecto no cambian.
  8. El presente de imperativo cambia al presente o al pretérito imperfecto de subjuntivo.
  9. El presente de subjuntivo cambia al pretérito imperfecto de subjuntivo.
  10. El pretérito imperfecto de subjuntivo cambia al pretéritopluscuamperfecto de subjuntivo.
  11. El pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo no cambia.
¿Alguna duda? ¡Pues a los comentarios!

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